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COMPARTIMOS LA HISTORIA…
LA BRUJA Y LA ESTRELLA
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En una lejana y pequeña
localidad llamaba Villa Alegría, cada vez que la noche llegaba una estrella
bien brillante aparecía en el cielo. Aquella estrella era llamada “la estrella
guía”, pues ayudaba a las personas
perdidas a encontrar el bonito pueblo.
Un día, una bruja que
vivía en Villa Alegría descubrió que si conseguía robar el brillo de la
estrella guía podría ser joven para siempre. Entonces leyó todos los libros
habidos y por haber en su biblioteca y buscó en ellos el hechizo que la
ayudaría a robar el brillo de la estrella favorita de Villa Alegría.
Los niños del pueblo,
acostumbrados a ir de aquí para allá escucharon un día las intenciones de la
malvada bruja, y tuvieron mucho miedo. Habían descubierto el plan de la bruja y
temían que el robo del brillo de la estrella guía no les permitiera regresar a
sus casas si algún día se perdían. Por eso, convencidos de que se trataba de
una causa de fuerza mayor, decidieron trazar un plan para evitarlo.
Así, una tarde,
adentrándose valientemente en el castillo de la bruja, los niños decidieron
decirle que habían encontrado un libro en la biblioteca de la escuela que
seguro era de su interés y que podría servir para completar su valiosa
colección. La bruja, muy contenta por el detalle al ver que se trataba de un
libro nuevo de hechizos, acepto el regalo y pidió a los niños que se marcharan
de su castillo. Aquel libro decía que para robar el brillo de la estrella guía
el interesado debía buscar un claro en el bosque.
Entonces, al día
siguiente, y ansiosa por poder robar cuanto antes el brillo de la famosa
estrella, la bruja se fue adentrando cada vez más en la espesura del bosque olvidándose
de marcar el camino de regreso al castillo. De este modo, y después de buscar
todo el día el claro y no lograr encontrarlo, la bruja comprendió que tal vez
había sido engañada y que no iba a poder volver de nuevo a casa, pues se
encontraba perdida. Cansada y decepcionada, la bruja se sentó en un tronco del
camino y lloró y lloró hasta que cayó la noche.
Cuando ya había anochecido
el brillo de la estrella guía daba algo de luz a la bruja, y de pronto dejó de
llorar. Algo más tranquila, la bruja pudo observar que la claridad era tan
grande que podría regresar sin demasiados problemas sobre sus pasos para volver
a casa. Y así sucedió, la estrella guía ayudó a la bruja a volver a Villa
Alegría, no sin antes ir a visitar a los niños que la habían engañado el día
anterior.
Con rabia, la bruja les
dijo a los pobres niños que los transformaría en sapos por haberla engañado y
haber puesto en peligro su vida. Pero antes de que pudiese llevar a cabo el
hechizo los pequeños dijeron:
No queríamos mentirle,
pero no podíamos permitir que nos robase el brillo de nuestra estrella, esa que
nos guía siempre en Villa Alegría vayamos donde vayamos. Si algún día nos
perdemos queremos poder volver a casa con nuestros padres y hermanos.
El miedo que había pasado
en la espesura del bosque fue suficiente para ablandar el corazón de aquella
malvada bruja, que ahora comprendía lo importante que era el brillo de aquella
estrella y cómo le había salvado la vida. Y así, inmediatamente, desistió de su
idea de robar el brillo de esa y de ninguna otra estrella y se disculpó con los
niños. Después de todo prefería obrar bien y pedir perdón por una vez, pues por
nada del mundo quería volver a sentirse perdida de nuevo.